sábado, 19 de diciembre de 2009

LA BARITA MÁGICA DE LAS ONG

" El hecho de aparecer como orientadas hacia los valores otorga a las organizaciones no gubernamentales un estatus especial. Las organizaciones necesitan esta imagen mágica, aún cuando sea exagerada". ( Fowler.A y Biekart.k, 1998).


Gran parte de la sociedad civil de los países del Norte ( financiadores, donantes, personas individuales....), poseen la idea exagerada de que las ONG tiene la barita mágica que allá donde toca, desaparece la pobreza.
Las campañas publicitarias de las ONG, se han centrado en vender la eficacia de su ayuda fundamentada en valores tal como la solidaridad, como medio para recaudar fondos, garantizar su existencia y en último término poder llevar a cabo proyectos.
La necesidad de vender una reputación brillante a los donantes para captar sus fondos, ha llevado a la falta de transparencia y deformación de la verdad, y en consecuencia al temor de las ONG a que se descubra su incapacidad para satisfacer las expectativas creadas.
La cadena de ayuda es un proceso muy complejo, en el que intervienen multitud de actores y factores externos, sobre los cuales es muy difícil prever sus efectos negativos no esperados.
Las ONG ocupan un papel relativamente pequeño en la cadena y poco pueden hacer contra los factores externos como las condiciones meteorológicas, actitudes de la gente, estabilidad política.........Su reto es fijar un límite práctico de lo que pueden abordar, proporcionar a quienes los respaldan una evaluación sincera de lo que está fuera de su alcance y convencerles de que están haciendo algo útil con su dinero.
En mi opinión la verdadera barita mágica de las ONG, sería una fuerte campaña de sensibilización en los países del Norte, donde se diera a conocer la gran complejidad de la cadena de ayuda, la multitud de actores y factores que en ella intervienen.
Una campaña que manifieste la complejidad de los procesos de desarrollo que requieren de proyectos sostenibles a largo plazo, donde las ONG son pequeños actores que colaboran a facilitar las iniciativas, estrategias de capacitación y esfuerzos de desarrollo propios de las comunidades, para que los cambios tengan su origen en los propios ciudadanos de los países del Sur.
En resumen, las ONG necesitan una barita mágica, que más que erradicar la pobreza de un sólo toque, sensibilice a la sociedad de que los procesos de desarrollo van más allá de la cooperación financiera y requiren fortalecer la acción ciudadana.
Esta sensibilización permitirá a las ONG, trabajar sin la presión de tener que rendir cuentas respecto unos objetivos irreales e inalcanzables, establecidos como línea base ante la necesidad de competir en un " mercado de donantes".